Alfonso Herrera No. 75
06470 Col. San Rafael,
Del Cuauhtémoc México
Para poder comenzar a tratar estos temas tan interesantes y letales, debemos definir cada término: Neoplasia es un crecimiento nuevo de un tejido, cuyo control de división celular, así como de su tamaño, están alterados, lo que ocasiona una masa (tumor), ya que no respeta las señales de detención que envía constantemente el organismo humano.
En un nivel más agresivo, un cáncer es una neoplasia invasora, con capacidad de infiltrar y destruir los tejidos adyacentes, consumir y desgastar los órganos corporales, para, al final producir metástasis (lesiones a distancia), con el consiguiente desenlace fatal.
El cáncer en un término genérico dado a poco más de 100 tipos de neoplasia Invasora. Cualquier órgano y tejido del cuerpo está en riesgo de producir un tumor maligno (sinónimo de cáncer). De hecho, la nomenclatura dada a cada tipo de cáncer depende del tejido que semeja o del que se origina.
En México, cada dos horas muere una mujer por cáncer cervicouterino. Tristemente nueve de cada 10 de estos fallecimientos ocurren por la falta de un diagnóstico oportuno, pues una parte importante de los casos es detectada en etapas avanzadas, cuando las oportunidades de curación son menores.
En el país, de acuerdo con el Colegio Mexicano de Colposcopia, de 20 millones de mujeres en edad reproductiva únicamente el 20% tiene acceso al Papanicolaou, la prueba que les podría salvar la vida, un examen que ayuda a detectar células anormales en el revestimiento del cuello uterino, incluso antes de convertirse en células precancerosas o en cáncer cervicouterino.
Es un crecimiento excesivo de células cancerosas en los tejidos del cuello del útero. Puede comenzar varios años antes de que sea detectado, convirtiéndolo así en una enfermedad que avanza silenciosa sin que la mujer se percate de ello.
En el desarrollo de esta enfermedad intervienen varios factores: genes precursores de cáncer, tabaquismo, estado inmunológico de la mujer, múltiples parejas sexuales e infección por Virus del Papiloma Humano (VPH).
Existen dos tipos de cáncer de cérvix que están determinadas según las características de las células que conforman el tumor: epitedermoide o cáncer de células escamosas, que supone el 85 por ciento de los casos y adenocarcinoma, que se desarrolla en la glándulas del cuello del útero en torno a la vagina y que es mucho menos frecuente.
Los tumores por cáncer cérvico-uterino crecen hacia el exterior formando una masa parecida a un hongo, sin embargo, también pueden desarrollarse hacia el interior del útero, provocando que el cuello uterino aumente de tamaño.
Conforme pasa el tiempo, se disemina hacia la vagina y el útero, sin que la mujer se percate debido a la falta se síntomas, lo cual convierte a esta enfermedad en un asesino silencioso que sólo puede detectarse mediante estudios médicos.
También llamada citología cérvico-vaginal, esta prueba se realiza en muchos países desde hace décadas, consiste en introducir en la vagina hasta llegar al cuello del útero un pedazo de algodón, un cepillo o una espátula de madera pequeña para raspar con el fin de recoger células y examinarlas en el laboratorio.
Se trata de un examen que consiste en la introducción de un aparato colposcopio que tiene aumentos y permite visualizar el cuello del útero para conocer si existen lesiones por causa del VPH o células cancerígenas.
Se lleva a cabo una vez que el médico encuentra células anormales. Se extrae una muestra de tejido del cuello uterino para observarlo a través del microscopio y determinar así la presencia de células cancerosas. Para efectuar una biopsia sólo se necesita una pequeña cantidad de tejido y puede hacerse en la consulta ginecológica. A veces se necesita extraer una muestra de biopsia en forma de cono, más grande (conización), para lo cual quizás sea necesario hospitalización.
En general, la combinación de la citología y colposcopía permite un diagnóstico más acertado de la enfermedad, pero, una vez que se tiene la sospecha, la biopsia es el único examen que puede determinar la presencia de cáncer.
Sí y puede ser curable si se detecta a tiempo, sin embargo, el tratamiento depende de la malignidad de la lesión y su extensión.
El cáncer de cérvix es un problema de salud pública en el ámbito mundial, pues desafortunadamente la mitad de los casos que se presentan ya están en una etapa muy avanzada impidiendo que se pueda dar un tratamiento. Por ello es tan importante la prevención que consiste en la oportuna realización del papanicolau, sobre todo en mujeres que ya han tenido contacto sexual.
Ahora, además, se cuenta con una vacuna contra el Virus del Papiloma Humano, lo cual nos da aún más armas para combatir este mal y cuidar de nuestra salud.
¡Acude con tu médico aun cuando te sientas bien, recuerda que es una enfermedad silenciosa, curable si se detecta a tiempo!
Referencia informativa: Atkinson, B. F., Atlas de diagnóstico citopatológico, Elsevier, España, 2005; Redacción El Sol de Hidalgo, Lo que necesitas saber sobre el cáncer cervicouterino, El Sol de Hidalgo, Secc. A, p. 4, México, 13/09/2010; Ricci, P. et al., Servicio de Obstetricia y Ginecología, Hospital Barros Luco – Trudeau, Citología de base líquida: revisión de la Historia y los estudios al respecto, Versión en línea de la Revista Chilena de Obstetricia y Ginecología, Chile, 2004, 69 (3); página oficial de la Fundación Mexicana para la Planeación Familiar, A. C. (mexfam)
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Nuestro sistema inmune responde, en forma habitual, a un agente extraño (antígeno) mediante la producción de anticuerpos que de forma selectiva se unen a una parte en especial del antígeno.
De la misma forma, y según la teoría de la “vigilancia inmunológica”, las células T citotóxicas recorren el cuerpo humano dentro del sistema circulatorio a través del tejido mesenquimatoso en general, en busca de fragmentos peptídicos asociados con antígenos de clase I del Complejo Mayor de Histocompatibilidad: Es decir, detectan células con potencial maligno. Por mecanismos aún no dilucidados en su totalidad, las células T destruyen las células afectadas, que han sido expuestas.

